Dónde la viste?” es una aplicación que permite a los amantes de la naturaleza registrar y compartir información sobre avistamientos geolocalizados de fauna marina en una plataforma digital. La información, que es validada por un panel de científicos y profesionales, busca aportar al conocimiento de los usuarios y fundamentar acciones de conservación de la biodiversidad en el territorio nacional, que aporten valor al Ecoturismo.

Yacqueline Montecinos, encargada de Biodiversidad Marina de WWF, explica que la idea fue desarrollada por profesionales del Instituto de Electrónica y Electricidad de la Universidad Austral de Chile (UACH) y World Wide Fund for Nature (WWF), a fin de aumentar los registros de aves y mamíferos en el mar, en zonas donde es difícil llegar para los investigadores.

“Son áreas en donde se realizan actividades de pesca, llegan turistas y hay comunidades locales que podrían transformarse en ojos extras que nos ayuden con esta necesidad de monitoreo colaborativo para aumentar el registro de información de presencia de especies, donde actualmente no existe información”, detalla Montecinos.

La representante señala que últimamente ha ido aumentando el número de descargas, usuarios y registros realizados. Junto a lo anterior, agrega que también se ha extendido la zona geográfica de uso, que ya está abarcando casi todo el territorio nacional.

“Actualmente, hay dos focos de registros súper claros. Uno, en el norte, en la costa de Chañaral de Aceituno y Punta de Choros; y el otro es en el sur, en todo el archipiélago de la isla de Chiloé”, precisa Yacqueline Montecinos.

Programa Colaborativo de Avistamiento de Cetáceos

Durante el año 2019, dentro de sus actividades de Transferencia del Conocimiento Científico, el CEAZA inició su Programa Colaborativo de Avistamiento de Cetáceos, que llevó a la vinculación con la UACH y WWF, a fin de obtener una licencia de uso de la aplicación que fuese útil para los fines de la iniciativa del centro científico. El trabajo conjunto de las instituciones se mantiene hasta la actualidad.

En un comienzo la idea del Programa buscó que capitanes, tripulantes y turistas de las caletas de Punta de Choros y Chañaral de Aceituno registraran sus avistamientos de cetáceos. Con esta información los científicos identificaron patrones de desplazamiento temporales y geoespaciales de los cetáceos presentes en las reservas marinas Islas Choros-Damas e Isla Chañaral durante la temporada estival 2019-2020. Claudia Hernández, encargada del Programa de Ciencia y Turismo del CEAZA, destaca que el trasfondo de este proyecto fue demostrar la importancia que tiene la participación de la población local en las investigaciones científicas, que finalmente generan información fundamental para el manejo sustentable, con implicancias en el quehacer de las mismas comunidades.

“La idea busca empoderar a los habitantes de un territorio para conocer y registrar la fauna que le sirve para su actividad económica, en este caso son los paseos náuticos. Y el contar con información de primera mano, tomada por ellos mismos, les servirá para tomar decisiones en relación al manejo de su negocio, por ejemplo el saber los horarios y rutas de la fauna que desean observar”, manifiesta Hernández.

En este marco, el martes 26 de enero, a las 18 horas, se realizó un conversatorio online para motivar a los participantes a utilizar la aplicación “Dónde la viste?” y dar a conocer alcances del Programa Colaborativo de Avistamiento de Cetáceos del CEAZA. Los interesados pueden visualizar el streaming de la jornada en www.facebook.com/centrocientificoceaza

Fuente: Mundo Acuícola

Enlace a la nota original: https://www.mundoacuicola.cl/new/potencian-cuidado-y-conocimiento-del-entorno-natural-marino-para-toma-de-decision-local/

Sumar valor agregado y aprovechar la fauna acompañante son dos alternativas de adaptación al cambio climático que podrían comenzar a desplegar los pescadores de Caleta Riquelme, gracias a los proyectos impulsados en conjunto por Subpesca y el Ministerio del Medio Ambiente.

Si bien los recursos desembarcados en Caleta Riquelme, ubicada en la ciudad de Iquique, gozan de un amplio rango de especies, durante los últimos años estos se han visto afectados tanto por la sobreexplotación, como por los efectos del cambio climático. Para hacer frente a este nuevo escenario, la Corporación de Pescadores y Buzos Artesanales de Iquique fue parte de un proyecto que buscó adaptarse a estos cambios, explorando nuevas formas de potenciar y aprovechar al máximo las especies hoy disponibles, cuyos resultados fueron dados a conocer esta semana.

La iniciativa, desarrollada en el marco del proyecto “Fortalecimiento de la Capacidad de Adaptación en el Sector Pesquero y Acuícola Chileno al Cambio Climático”, fue impulsada por la Subsecretaría de Pesca y el Ministerio del Medio Ambiente, con apoyo en su ejecución por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y en su financiamiento por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF). 

El trabajo desarrollado abarcó dos importantes desafíos: Por un lado, agregar valor a los productos que hoy se extraen en la zona, logrando incrementar su precio de venta y atractivo comercial; y por otro, aprovechar aquellas especies conocidas como “fauna acompañante”; es decir, aquellas que, sin ser el recurso objetivo, terminan siendo extraídas a causa del proceso, y que generalmente se consideran un desecho o no se aprovechan lo suficiente.

Una planta de procesamiento a escala humana

Pensando en la incorporación de valor agregado a los productos que hoy se extraen, como Bonito, Locate y Choro Zapato, el proyecto impulsó junto a los pescadores el diseño de una planta de procesamiento que podría instalarse en la misma caleta, pensada y diseñada desde su origen “a escala humana”. La idea es que ésta pueda ser habilitada al interior de un container y -opcionalmente- ampliada de manera modular. Su diseño se acompaña, además, de orientaciones para tramitar su resolución sanitaria, permitiendo a los pescadores procesar de manera sencilla pero sanitariamente segura sus productos. 

“Pensamos en una idea que efectivamente pueda llevarse a cabo. Por eso el resultado fue una planta procesadora que, de manera simple, permita a los pescadores procesar sus productos, otorgarles valor y satisfacer la demanda de restaurantes locales, por ejemplo”, señaló Flavio Rodríguez, consultor del proyecto. “Con esta alternativa, estimamos que al menos unas 10 o 15 familias puedan vivir de los ingresos generados gracias a esta planta, volviéndose un complemento importante a las actividades de extracción, cada vez más inestables debido a los efectos del cambio climático”, explica. 

Para que estos procesos productivos puedan convertirse en un negocio rentable y estable en el tiempo, no solo se diseñó la planta a nivel de infraestructura, sino también se llevaron a cabo talleres de capacitación teórico-prácticas con los pescadores y pruebas de desarrollo de productos y procesos a escala de prototipos, con modelos de negocios adaptados a la realidad de la caleta. Esto fue detallado en Manuales de Proceso, que incluyen los requerimientos técnicos productivos, las recetas y los protocolos para el envasado y conservación en formato ahumado, congelado y empacados al vacío. Así se desarrollaron porciones de Bonito ahumados congelados, Choros Zapatos ahumados sellados al vacío, Pebre de Piure en frasco de vidrio, entre otros. 

Dando valor a nuevas especies

El segundo ámbito de acción del proyecto fue aprovechar desde el punto de vista comercial la fauna acompañante de las pesquerías de la zona. Es el caso de las especies tiburón azulejo y tiburón cola de zorro, que fueron seleccionadas por el proyecto para su estudio, registrando durante 12 meses sus volúmenes de captura, tallas, frecuencia y abundancia, en el marco de las actividades extractivas desarrolladas por embarcaciones de caleta Riquelme que operan en la pesquería del pez espada o albacora. 

“A partir de esa información realizamos una serie de actividades para diseñar nuevos productos en conjunto con los representantes de los pescadores, a través de talleres grupales y reuniones de trabajo individuales”, detalló Leonardo Núñez, otro de los consultores detrás de la iniciativa. De esta manera se ideó la producción de filetes congelados de 200 gramos libres de piel y cartílago, para los cuales se identificaron las principales variables de producción, los rendimientos más eficientes y las variables criticas para el proceso de envasado y conservación. También se buscó relevar su alto valor nutricional y su atractivo gastronómico. “Se identificó un alto potencial de venta a restaurantes y locales de expendio de pescados y mariscos de la ciudad de Iquique; incluso podrían explorarse otros segmentos, como casinos institucionales, estableciendo convenios de abastecimiento más permanentes”, destacó el consultor.

A partir de la presentación de los resultados se espera que los pescadores puedan contar con fuentes de financiamiento para implementar ambos proyectos, a través, por ejemplo, de los instrumentos públicos con los que cuenta el GORE e INDESPA. Al respecto, Manuel Villalobos, presidente del Sindicato de Buzos Mariscadores Bahía Iquique manifestó la importancia de continuar con estas iniciativas: “Pensar nuestra actividad en un contexto como el actual implica adaptarnos, y estos proyectos podrían ser un paso importante. Esperamos tener el apoyo desde las instituciones de fomento para el desarrollo del sector pesquero artesanal, para contar con la infraestructura y equipamiento que nos permita comenzar a agregar valor a los recursos desembarcados”.

En la misma línea, Brunetto Sciaraffia, Director Zonal de Pesca y Acuicultura de la región de Tarapacá, valoró el potencial de las propuestas generadas: “Se trata de iniciativas que sin duda van a fortalecer la capacidad de los pescadores de la zona de adaptarse al nuevo contexto que impone el cambio climático, y que fueron diseñados anteponiendo sobre todo su factibilidad y su pertinencia territorial. Ambos cuentan con estudios de pre factibilidad muy contundentes, que esperamos puedan contar con los apoyos necesarios para echarse a andar”.

Juan Carlos Soto, del instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (INDESPA), destacó el aporte de estas iniciativas, afirmando que generan un importante punto de partida: “Ambas representan un piso sobre el cual poder discutir nuevamente materias que son del interés de los pescadores, de la institucionalidad pública, y que tiene un valor en términos de que identifica ciertas problemáticas y las vías de trabajo para poder generar los productos que se espera”. 

Fuente: Mundo Acuicola

Enlace a la nota original: https://www.mundoacuicola.cl/new/impulsan-un-mayor-aprovechamiento-de-recursos-extraidos-por-los-pescadores-de-caleta-riquelme/

La producción sostenible y rentable de ostiones, ostras y erizos, entre otras especies marinas, resaltaron en el cierre del proyecto FIC-R “Acuilab: Hatchery de Recursos Hidrobiológicos en Taltal”, iniciativa única en Chile que unió la acuicultura con la actividad minera en las costas de Caleta Cifuncho, comuna de Taltal, región de Antofagasta.

El proyecto “Acuymin”, partió a través de la unión de la Universidad Católica del Norte (UCN), con Minera Las Cenizas S.A, y el Sindicato de Pescadores de Caleta Cifuncho, con el objetivo de producir recursos hidrobiólogicos para uso comercial y repoblamiento de esa zona de manejo, para así fortalecer el desarrollo económico de la comunidad que habita junto al mar.

El emprendimiento, que ya está en fase productiva, contó con financiamiento del Gobierno Regional de Antofagasta a través del proyecto FAP- Subpesca denominado “Primer centro marino de acuicultura a primera escala en la comuna de Taltal, Caleta Cifuncho; y también obtuvo un amplio espacio en infraestructura facilitado por la Minera Las Cenizas S.A.

En las instalaciones de ese recinto industrial, se construyó un moderno centro, que consiste en un hatchery modular, emplazado en un área desértica, entregada en comodato por la empresa minera que extrae del océano agua de mar y la transporta 5 kilómetros tierra adentro, para el desarrollo de sus operaciones productivas. Este recurso hídrico también es aprovechado para el funcionamiento del centro de cultivo, permitiendo inicialmente el desarrollo de especies como erizos, ostras, ostiones, microalgas y macroalgas, las cuales son controladas por un equipo compuesto por personal de la UCN y pescadores del sindicato de Cifuncho.

A partir de 2019, el centro de cultivo está siendo financiando con recursos otorgados por el Gobierno Regional de Antofagasta, a través de los fondos FIC, bajo el nombre de “Producción en Ambiente Controlado, (hatchery) de Recursos Hidrobiológicos para el Repoblamiento y Cultivo en Taltal Región de Antofagasta”. Este trabajo conjunto ha permitido la siembra en el mar de las semillas y juveniles de especies de interés comercial para su crecimiento y engorda por medio de concesión para el cultivo.

Durante el cierre del proyecto, el rector de la UCN, Jorge Tabilo Álvarez, destacó la importancia de la iniciativa y su impacto en la comunidad, así como el aporte de la Universidad a través de la Facultad de Ciencias del Mar.

La jornada también consideró a representantes del Gobierno Regional de Antofagasta, de la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura, del Sindicato de Trabajadores Independientes Buzos y Mariscadores y Ramos similares de Caleta Cifuncho, Sindicato de Trabajadores Independientes Buzos y Orilleros y Ramos Buzorital y del Grupo Minero Cenizas S.A.

ACUICULTURA Y MINERÍA

El académico de la UCN y director del proyecto de acuicultura, Luis Pereira, destacó la innovadora iniciativa donde por primera vez la acuicultura y minería se unen en un concepto de colaboración con las comunidades costeras, permitiendo producir semillas de rápido crecimiento.

Agregó que los pescadores de la zona están liderando y transfiriendo el conocimiento a sus pares en la región de Antofagasta. “Nos satisface mucho que este proyecto, que recién lleva alrededor de dos años en operación, ya tenga especies como la ostra y el ostión de talla comercial”.

El representante del Sindicato de Pescadores de Caleta Cifuncho, Carlos Ortiz, destacó que Acuymin ya es una “marca registrada”, e invitó a consumir “los productos de muy buena calidad que hoy en día tenemos en esta caleta”, enfatizó.

El gerente de operaciones de Minera Las Cenizas, Raúl Silva, valoró la iniciativa. “Como empresa nos inserta en un mundo sustentable y lo que significa el medio ambiente y comunidad. Demostramos que la minería con la acuicultura, gobierno regional y las universidades podemos hacer grandes cosas para engrandecer nuestra comuna, región y país”.

En esta línea, Manuel González, presidente del sindicato Buzorital, puso de relieve que la idea es que el turista pueda llegar a Taltal y consumir los productos generados en la zona. 

Fuente: Nuestro Mar

Enlace a la nota original: https://www.nuestromar.org/ecologia-y-medioambiente/acuicultura-y-mineria-con-agua-de-mar-se-inicio-la-produccion-en-un-emprendimiento-conjunto-de-chile/

Alexandra Camacho del Río, estudiante de tercer año de Ingeniería en Biotecnología de la Facultad de Recursos Naturales Renovables de la Universidad Arturo Prat, decidió desarrollar su trabajo con caracoles marinos, demostrando que una buena idea es el  inicio para una innovadora contribución a la actividad científica.

Conquistadores silenciosos de la tierra y el mar los caracoles son, sin duda, una de las especies más curiosas de nuestro planeta, es así como la investigación de estos moluscos gasterópodos con una cocha espiral, y que producen una gran cantidad de baba, ha estado desde hace ya algún tiempo más centrada en estudios de las especies terrestres que de las marinas.

Considerando esto, Alexandra Camacho del Río, estudiante de tercer año de Ingeniería en Biotecnología de la Facultad de Recursos Naturales Renovables de la Universidad Arturo Prat, decidió desarrollar su trabajo con caracoles marinos, demostrando que una buena idea es el  inicio para una innovadora contribución a la actividad científica.

De acuerdo a la estudiante, la idea de presentar un proyecto nació con el profesor de zoología, Dr. Guillermo Guzmán, hoy director de investigación de la UNAP. “En clases hablaba con pasión de la biodiversidad marina y lo poco explorada que se encontraba esta área de investigación. Abriendo un abanico de oportunidades con diferentes especies. Él me oriento con su experiencia en la selección de caracoles, cuáles podrían ser más útiles para mi investigación”.

Surge así su proyecto, “La baba de caracol marino una alternativa para la baba de caracol terrestre”, financiado por el Fondo de Emprendimiento Estudiantil de MINEDUC con el patrocinio de los académicos y doctores UNAP, Margarita Briceño y Guillermo Guzmán. “Ellos me brindaron el apoyo, para llevar a cabo la iniciativa de postular a los Fondos de Desarrollo Institucional, en la línea de Emprendimiento Estudiantil. Propuesta desarrollada dentro del marco de la innovación tecnológica, de procesos y prácticas sustentables”.

Camacho, afirma que la iniciativa pretende evidenciar la presencia de componentes bioactivos en el mucus de 3 especies de gasterópodos marinos, a través de metodologías analíticas realizadas en laboratorios, con su compañero de carrera, Nelson Cepeda. “Este mucus no sólo le permite al organismo desplazarse, sino que además le brinda la capacidad de protegerse y combatir diferentes toxinas, con las que se ve enfrentado en su hábitat natural”.

Agregó que, en los resultados de este proyecto, se podrían encontrar compuestos relevantes para el área cosmetológica, farmacológica, biotecnológica y biomédica.

Biotecnología azul

Inspirada por sus profesores y motivada por el amor al mar, Alexandra añade que “Mis perspectivas como profesional están dirigidas a la biotecnología azul, que corresponde a una disciplina enfocada en explorar y aprovechar los recursos bióticos marinos, es decir organismos acuáticos. Aspiro a trabajar como investigadora en el área de ciencias del mar, generando nuevos productos. Así desde la perspectiva de una buza profesional consciente, velaré por el uso sustentable, preservando las especies y su ambiente, encontrando soluciones a diferentes problemas que se presentan en la actualidad”.

Investigar

Respecto a cómo decidió por su carrera y transformar a la investigación en una nueva pasión de vida, esta joven precisa que tras ser madre optó por estudiar la carrera de Ingeniería en biotecnología “Cuando tuve la oportunidad de volver a estudiar, un amigo que en ese entonces trabajaba en Admisión de la UNAP, me presentó la carrera. Fuimos al campus Huayquique a conocer los laboratorios, donde quedé enamorada del Campus, de lo interesante e innovador que me pareció trabajar con ciencia aplicada.”.

En el primer año asistió de forma ocasional a un laboratorio extracurricular, por una invitación abierta que realizó un profesor en clases. “Aquí descubrí un mundo completamente nuevo, en el que se me encomendó trabajar con microorganismos. Así de a poco fui puliendo mi técnica para sembrar bacterias y obtener colonias individuales”.

Fuente: Mundo Acuícola

Enlace a la nota original: https://www.mundoacuicola.cl/new/estudiante-de-ingenieria-en-biotecnologia-investiga-baba-de-caracol-marino/

En mayo se inaugurará Cerro Dominador, la primera planta termosolar de Latinoamérica, que aprovechará el Sol del desierto de Atacama para generar electricidad. El proyecto acercará a Chile a cumplir la meta de generar un 100% de energía limpia para 2040.

Son como girasoles. Los más de diez mil espejos, llamados heliostatos, miden 140 metros cuadrados y seguirán, como esas flores, la trayectoria del Sol durante el día. De esa forma, mediante un efecto lupa, reflejarán la radiación solar a un pequeño receptor en lo alto de una torre de hormigón de 250 metros de altura. Allí, sales fundidas producirán vapor para mover una turbina de 110 megavatios, que inyectará energía al Sistema Eléctrico Nacional. Así funcionará desde el próximo año Cerro Dominador, la primera planta termosolar de Latinoamérica y uno de los proyectos de energía renovable más potentes del país.

La planta, que cada año reducirá el equivalente a las emisiones de 360 mil autos, está ubicada cerca de Calama, en la comuna de María Elena, en la región de Antofagasta. Allí, en ese desierto que es como Marte en la Tierra, se produce la radiación solar más fuerte del planeta. Eso, sumado a la gran cantidad de días soleados —unas 4.000 horas de Sol al año— y a la extrema sequedad del aire, lo convierten en el mejor lugar del mundo para proyectos de este tipo.

—En el caso del Cerro Dominador tenemos 3.300 kilovatios por metro cuadrado —dice Francisco Vizcaino, director de proyecto—. Es el valor más alto del planeta. La última planta que construimos en Marruecos, por ejemplo, es de 2.600. Eso muestra que Atacama es mejor que cualquier desierto y por eso le decimos “el paraíso”.

La construcción del proyecto finalizará en mayo de 2020.

Tras seis años de construcción —a cargo de las empresas españolas Acciona y Abengoa— el complejo solar de 1.000 hectáreas estará totalmente operativo a fines de mayo de 2020. Cerro Dominador será capaz de generar energía suficiente como para alimentar 250.000 hogares, gracias a sus dos plantas: una fotovoltaica tradicional y otra termosolar de concentración. Esta última tecnología, que llegó por primera a Latinoamérica, se ha implementado en países como España, Estados Unidos, Arabia Saudita y China, y su ventaja es ser capaz de funcionar cuando el sol ha desaparecido, durante la noche o incluso en días nublados.

El proyecto, que se aprobó en 2013 y fue licitado por el gobierno a través de Corfo, será un paso clave para la meta que se ha propuesto el país: producir un 100% de energía limpia para 2040. En junio de este año, el presidente Piñera presentó un Plan de Descarbonización que para entonces habrá cerrado, de forma progresiva, todas las centrales de carbón. La meta es bajar un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a cinco años, y que en 2050 Chile sea carbono neutral. Hoy, el carbón representa un 40% de la matriz energética.

La planta, que cada año reducirá el equivalente a las emisiones de 360 mil autos, está ubicada en la comuna de María Elena, en la región de Antofagasta. Allí, en ese desierto que es como Marte en la Tierra, se produce la radiación solar más fuerte del planeta, durante unas 4.000 horas de Sol al año y con una sequedad extrema del aire.

—Chile tiene todas las condiciones para seguir adelante con las energías renovables y ser un ejemplo para Sudamérica. Ya lo está siendo con las inversiones en energía fotovoltaica —dice Vizcaino—. Es una fuente que existe de sobra en el país y debe ser canalizada, no solo para convertir la matriz energética, sino para ser capaz de exportar a los países vecinos.

Según la edición de este año del ranking Climatescope, realizada por Bloomberg, Chile es el mejor país de Latinoamérica para desarrollar proyectos de energías renovables y el segundo del mundo, después de la India. En gran parte, por contar con un enorme laboratorio natural, impulsar la descarbonización y tener estabilidad económica para grandes inversiones. En el caso de Cerro Dominador, la inversión superó los 800 millones de dólares, los cuales fueron aportados por el fondo norteamericano EIG Global Energy Partners.

La tecnología termosolar de concentración funciona también durante la noche o incluso en días nublados.

Darío Morales, director de Estudios de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA), dice que una particularidad de Chile, que tienen muy pocos países, es el potencial para generar energía eléctrica a partir de todas las fuentes renovables: eólica, biomasa, geotérmica, energía de los mares y distintas formas de generación solar.

—Ese potencial energético está distribuido a lo largo de casi todo el territorio. Por eso debemos aprovechar esos recursos únicos que tenemos a nivel mundial —dice.

En el último tiempo, de hecho, Chile ha sido el país que más ha aumentado su generación de energía solar en el planeta: más de 750 veces entre 2013 y 2018. Junto a la energía eólica, hoy es una de las principales energías renovables del país. Según ACERA, en octubre de 2019, el 23% la energía producida en el país provino de fuentes renovables. Sin embargo, dice Morales, la producción de energía eléctrica aún genera cerca de un 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero de Chile. Por eso, cree, es urgente atacar este problema.

—Si queremos llegar a un meta de 100% de energías renovables para la matriz eléctrica, hay que ver cómo suplimos ese porcentaje que hoy día es producido por combustibles fósiles. Ahí es donde Cerro Dominador tiene un rol extremadamente relevante —dice.

Se calcula que, si Chile desarrollara suficientes proyectos de energía solar, con sólo el 1% del desierto de Atacama se podría abastecer a una gran parte del país. En el futuro, quizás, eso sea posible: actualmente existen planes para seguir construyendo nuevas centrales solares en el norte y aprovechar así la potencia del Sol en el desierto más árido del planeta.

Texto: Rafaela Lahore – Explora.cl

El investigador del Departamento de Ciencias Históricas y Geográficas de la UTA, Dr. Oliver Meseguer Ruiz, es experto en variabilidad climática y sus investigaciones se centran en el comportamiento temporal y espacial de las precipitaciones y temperaturas, relacionadas con la circulación atmosférica y la incidencia oceánica.

Comenzó la temporada de lluvias y tormentas en nuestra región, es por ello que conversamos con el académico e investigador del Departamento de Ciencias Históricas y Geográficas de la UTA, geógrafo y especialista en el estudio del comportamiento temporal y espacial de las precipitaciones, Dr. Oliver Meseguer Ruiz.

Respecto al comportamiento de las precipitaciones en la región y los eventos acaecidos en las últimas semanas en Arica, como la presencia de lluvias de verano, tormentas y relámpagos, el Dr. Oliver Messeguer nos explica que, «la principal característica del sistema climático global es su elevada variabilidad temporal y espacial, siendo esta más pronunciada en determinados lugares que en otros. Nuestra región se caracteriza por tener un tiempo meteorológico relativamente monótono, sustentado en unas condiciones climáticas tropicales y por la corriente fría de Humboldt frente a nuestras costas, pero eso no implica que no se puedan dar eventos como los que se vivieron los días anteriores».

Consultado respecto a las precipitaciones del Altiplano en verano, el investigador explica que dichas lluvias son dominadas por el exceso de calor latente en la atmósfera, lo cual duplica el calor sensible aportado por el suelo, generando inestabilidad de la columna de aire. «Concretamente, en verano, tiene lugar el mal llamado «invierno altiplánico», que se asocia a la ocurrencia de lluvias en todo ese sector. Este fenómeno es la congruencia de diversos factores, que se desencadenan en esta época debido a la elevada intensidad de la radiación solar que incide en los sectores situados por encima de los 3000 m sobre el nivel del mar. Esto genera que en las capas altas de la troposfera, sobre el Altiplano, alrededor de los 10.000 m de altitud, se configure un anticiclón conocido como «Alta de Bolivia» que trae aire muy húmedo proveniente de la cuenca del Amazonas. Este aire, al ascender, se enfría, condensa el vapor de agua que contiene, y precipita, dando lugar a las lluvias durante la estación estival. Es por lo tanto, un fenómeno frecuente y habitual de esta estación».

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Para profundizar en el tema, el Dr. Meseguer hace referencia al estudio de las precipitaciones en el Altiplano Andino y los indicadores que se utilizan: «El objetivo del estudio de esta variable climática en el Altiplano es conocer cómo se comporta, qué mecanismos la desencadenan, y también saber por qué llueve en un lugar y en un momento determinado. Supone muchas dificultades, derivadas en primer lugar, por la escasez de datos climáticos recogidos «in situ». Esto ha provocado que se recurra a la utilización de datos de reanálisis, que son datos obtenidos a partir de algoritmos y de modelos climáticos, pero estos aún ofrecen poca confianza y una resolución espacial y temporal insuficientes para poder llevar a cabo una buena caracterización de las precipitaciones.

Comité Regional para el Cambio Climático

En mayo del 2018, se concretó el Comité Regional para el Cambio Climático (CORECC) de Arica y Parinacota, instancia que fue presidida por la intendenta María Loreto Letelier y que reunió a actores ministeriales y de universidades, entre los que destacó la presencia del Dr. Oliver Meseguer Ruiz en representación de la Universidad de Tarapacá y en la cual se busca abrir nuevos espacios para la generación de investigación y políticas públicas que permitan contrarrestar los efectos del cambio climático.

En este contexto, el investigador Meseguer resaltó que hoy se discute qué parte de culpa tiene el ser humano respecto al cambio climático que hoy nos estamos enfrentando. «Estos cambios se están desarrollando a un ritmo que no tienen comparación alguna. La alternancia de grandes sequías en la zona central de Chile alternada con grandes aluviones en el norte, están contextualizando unos cambios que sin lugar a duda son interesantes de estudiar científicamente».

Precisó que, «debido precisamente a este desconocimiento, aún no es posible llevar a cabo unas predicciones a corto plazo, mucho menos proyecciones a largo plazo para esta zona de estudio. Las existentes presentan aún muchas incógnitas, y el margen de error de las mismas es mayor que la propia magnitud de las proyecciones».

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«Desde el Comité Regional de Cambio Climático de la Región de Arica y Parinacota, se están llevando mesas de trabajo y actividades para adaptar las políticas a la realidad de cambio climático que afronta el país. La Región de Arica y Parinacota es la segunda región del país más vulnerable a los efectos del cambio climático tras la de Valparaíso, y por lo tanto, debe incorporar esta nueva realidad en sus políticas de desarrollo. Existe un Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático sectorial, pero es responsabilidad de todos, institucional, colectiva e individualmente, ser conscientes de esto y actuar en consecuencia», concluye el experto en variabilidad climática.

Trayectoria

El Dr. Oliver Meseguer Ruiz es Doctor en Geografía de la Universidad de Barcelona; Magíster en Planificación Territorial y Gestión Ambiental y Magíster en Climatología Aplicada, ambos de la Universidad de Barcelona. Cuenta con importantes artículos relacionados a la temática los cuales han sido publicados en destacadas revistas científicas como también, artículos en libros tales como:

Artículos publicados:
– Meseguer-Ruiz O., Ponce-Philimon P.I., Quispe-Jofré A.S., Guijarro J.A., Sarricolea P. (2018) Spatial behaviour of daily observed extreme temperatures in Northern Chile (1966-2015): data quality, warming trends, and its orographic and latitudinal effects. Stochastic Environmental Research and Risk Assessment 32: 3503-3523. DOI: 10.1007/s00477-018-1557-6.
– Tapia Tosetti A., López Cepeda J.F., Meseguer-Ruiz O. (2018) Capital social de la comunidad de Timar, región de Arica y Parinacota, como recurso territorial para la adaptación ante perturbaciones ambientales. Diálogo Andino. Revista de Historia, Geografía y Cultura Andina 55: 131-142. DOI: 10.4067/S0719-26812018000100131.
– Sarricolea P., Meseguer-Ruiz O., Romero-Aravena H. (2017) Tendencias de la precipitación en el Norte Grande de Chile y su relación con las proyecciones de cambio climático. Diálogo Andino. Revista de Historia, Geografía y Cultura Andina 54: 41-50. DOI: 10.4067/S0719-26812017000300041.
– Meseguer-Ruiz O., Corvacho O., Tapia A., López J.F., Sarricolea P. (2017) Análisis de las temperaturas medias y sus extremos a partir de diferentes índices durante el período 1966-2015 en el Norte Grande chileno. Diálogo Andino. Revista de Historia, Geografía y Cultura Andina 54: 31-40. DOI: 10.4067/S0719-26812017000300031.

Capítulos de libros:
-Tendencias de la temperatura mensual y de los extremos diarios durante el período 1966-2015 en el Norte Grande chileno. Autores: Meseguer-Ruiz O., Corvacho O., Tapia Tosetti A., López-Cepeda J.F., Sarricolea P.
– Título: Clima, sociedad, riesgos y ordenación del territorio. Editorial: Asociación Española de Climatología, País: ESPAÑA, 2016, Páginas 257-266.
– Título: Impactos en la precipitación del norte de Chile de los regímenes de tiempo según el geopotencial de 500 hPa entre 1966 y 2015. Autores: Meseguer-Ruiz O., Cortesi N., Guijarro J.A., Sarricolea P.
– Título: El clima: aire, agua, tierra y fuego.Editorial: Asociación Española de Climatología, País: ESPAÑA, 2016, Páginas 9-19.

Fuente: Universidad de Tarapacá

Científicos lanzaron un robot con diversos sensores y cámaras a bordo que permitieron explorar y conocer una zona a la que nadie físicamente había podido acceder anteriormente.

Fuente: Agua.cl

En un acontecimiento inédito y que seguramente marcará el futuro de las investigaciones del fondo marino nacional, el buque AGS-61 «Cabo de Hornos» junto con un grupo de científicos del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) lograron desembarcar y sumergir un robot a una profundidad jamás lograda en el país; suceso conseguido en el marco de la expedición «Atacamex» que estudió la «Fosa de Atacama», la cual tiene una longitud de 5.900 kilómetros.

La expedición, encabezada por el doctor en oceanografía Osvaldo Ulloa y que zarpó desde Valparaíso (región de Valparaíso) el 26 de enero, efectuó tareas de mediciones de las profundidades del océano Pacífico, detectando según batimetría, el punto de mayor profundidad a casi 93 kilómetros al oeste de Antofagasta (región de Antofagasta), donde la medición arrojó 8.081 metros hasta el fondo marino.

En el lugar, científicos lanzaron un robot con diversos sensores y cámaras a bordo que permitieron explorar y conocer una zona a la que nadie físicamente había podido acceder anteriormente.

El hecho constituye un hito en la oceanografía chilena, convirtiendo la participación del buque de la Armada y su dotación, en actores relevantes en el desarrollo y éxito de la expedición. «Logramos encontrar esta profundidad que es inédita en Chile. Seguramente sin el apoyo del ‘Cabo de Hornos’, el Instituto no hubiese podido tener la oportunidad de conseguir esta exploración. De esta manera, el esfuerzo de la dotación y el buque permiten a la Armada contribuir al desarrollo nacional y en consecuencia a los intereses científicos del país», destacó el comandante de la unidad naval, capitán de fragata Claudio Muñoz.

Finalizada esta primera etapa, y luego de 20 días de investigación, el buque navegará a las costas de Valparaíso, región donde se realizarán análisis de columnas de agua a alta profundidad, y sondajes a montes submarinos y sus consecuencias por el cambio climático y terremotos en la zona central, «continuando con el importante apoyo por parte de la Armada de Chile al desarrollo científico nacional», concluyó el capitán Muñoz.